Aducanumab o cuando los intereses comerciales se imponen a los sanitarios

A lo largo de la historia, muchas novedades farmacéuticas han significado un real beneficio para la salud y calidad de vida de las personas. Algunos ejemplos son los antibióticos, la insulina y las vacunas. Sin embargo, cada vez con mayor frecuencia, pacientes y equipos de salud vemos a las compañías farmacéuticas promover nuevos productos con precios extremadamente altos, pese a no contar con evidencia suficiente que avale su eficacia. Ejemplos abundan, particularmente en nuevos desarrollos de tratamiento del cáncer y otras enfermedades graves.

El caso más reciente es el del anticuerpo monoclonal Aducanumab, un medicamento fabricado por el laboratorio Biogen y aprobado, hace pocos días, por la agencia reguladora de medicamentos de Estados Unidos (FDA) como tratamiento para la enfermedad de Alzheimer en una decisión altamente controvertida. ¿Por qué? Pues se aprueba un medicamento que aún no ha demostrado eficacia clínica y que se comercializa con un precio exorbitante. Sin sorpresas, vemos que es celebrado como una gran innovación, particularmente entre colegas acostumbrados a recibir pagos desde diversas compañías farmacéuticas (como se puede constatar, por ejemplo, buscando a algunos de estos colegas de Estados Unidos en la plataforma https://openpaymentsdata.cms.gov).

La reacción de la comunidad científica ha sido, sin embargo, alentadora. Tres miembros del Comité Asesor de la FDA renunciaron, tras constatar que Aducanumab fue aprobado pese a la opinión desfavorable y casi unánime del Comité. Agrupaciones científicas de varios países, incluyendo Chile, también han manifestado su descontento por esta decisión de la agencia reguladora estadounidense. Es importante que los médicos nos sumemos a quienes exigen la introducción de novedades farmacéuticas con sólido respaldo en evidencia científica y a precios razonables que las hagan costo-efectivas para los sistemas de salud.

Firman:

Bernardo Aguilera D.

Juan F. Cabello A.

Rodrigo Salinas R.

Claudia Carvajal C.

Médicos Sin Marca

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